Te conozco por medio del silencio
por alguna nota musical que vibra
entre medio de mi espacio.
Impregnada de cada palabra tuya
me mantengo inmóvil,
esperando- quizás - cualquier arrebato.
Me gusta la sensación de tenerte y no,
tal vez algo más de no tenerte.
Es impredecible
un tiempo en espera
que aveces avanza y otras retrocede.
En espera viene un hormigueo
que sube y sube para acariciar mi cuello,
cuando faltan tus caricias.
No espero, sólo sueño.