Me demoré tanto en decidir
que llegué tarde al encuentro
que hubiese cambiado parte de mi vida.
En parte fue por cobardía
por idiotez de no asumir
lo que me pasaba.
Ya no lo fue,
quizás en otro tiempo.
Lo lamento tanto.
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando (O. Girondo)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario