08 septiembre 2009

Lo supe



La cordura se volvió en algo inesplicable,
ya no podía vivir así, pensando siempre en lo mismo
en esas inquietudes que van cortando en pedazos tu vida
como en una escena cinematográfica en la que repites
una y otra vez la toma de la película para poder reproducirla.
El tiempo giraba aleatorio, nunca supe por qué
pero los vacios se volvían interminables,
y aunque debían ser frágiles sucedía lo contrario.
No quería entender qué pasaba... me dolia
como si penetrace a cada instante una herida.
Era insanable, lo sabía, siempre lo supe...
pero no quería admitirlo por ningún motivo
Suena absurdo, pero tenía que ser así: triste, lento e infinito