17 febrero 2008

Heroine



Sólo una dosis de heroína
Para recompensar un poco a la locura.
Gota tras gota corría por mis venas
Hinchándolas casi en un estallido perpetuo,
Coloreadas azulinas y moradas
Marcaban la piel del brazo izquierdo.

Dilatada la pupila,
De un solo golpe hacia el piso
Con la vista media perdida en el cielo
Confundida entre colores y puntos varios.
Un respiro agita el corazón,
Y la suave y adictiva droga
Comienza a hacer efectos memoriales.

Memoria sin circuito,
Nunca recordaba:
El principio,
El final,
La envoltura de una adicción
Que recorría alucinando.


* No es que consuma heroína

16 febrero 2008

Leyenda de los dos amantes




Como tiernas babosas de la campiña,
ella y él se enroscaron húmedamente
y él dejó de ser hombre, como ella niña,
para ser uno sólo completamente.

Desde todos los puntos que los juntaban,
se saborearon tanto y con tal delicia
que las horas de vida que les quedaban
decidieron pasarlas en la caricia.

A menos de un suspiro del tibio abrazo,
el resto de la historia se debatía
en átomos, galaxias y otros acasos
que encontraron certeza justo aquel día.

Y se hicieron leyenda los dos amantes,
enroscados eterna y húmedamente.
Nada pudo tocarlos detrás de guantes.
Sólo pueden saberlo los igualmente.


Silvio Rodríguez

13 febrero 2008

Carita de Niña



Detrás de un pantano se escondió
Miraba de reojos desde aquel lugar
Y nadie sabía de su existencia en el planeta.
Era introvertida con los demás,
Pero al encontrarse en ese fango
Desencadenaba sus nudos.

Muchas veces se confundía entre el barro,
Las largas horas no eran en vano.
Estiraba su cuerpo hacia el cielo
Uno y dos, tres y cuatro,
Contaba hasta perder la cuenta,
Y así salía la Luna llena,
“llenita” le decía risueñamente.
Empapada, café, solía mirarla
Hasta quedarse dormida entre burbujas.

Toda la noche brillaba,
Toda la noche esperaba
Y pasaron miles de noches llenitas,
Y nunca nadie la vio,
Jamás se escuchó su voz,
Pero el brillo siempre apuntó ese lugar,
Brilla, aún brilla
Con carita de sonsa, carita de niña.




11 febrero 2008

nervios




Estoy nerviosa, se me retuerse el estómago. Quiero irme lejos, así como siempre, así cuando encuentro la solución en huir. Soy cobarde. En parte me encanta guardarme todas las cosas que no tienen sentido de ser guardadas. Un día soñé que el barril colapsaba por tener tanta agua adentro, era obvio que tenía que explotar y revalsar todo ese peso que ya no podía sostener; lo triste es que se desmoronó y nunca volvió a ser el mismo. Sus partes no se juntaban de ninguna manera, y así como un barril lleno de grietas no pudo rehacer muchas cosas que quería. Así, de esta vil manera siempre sueño, siempre me escuso de todo. Me muevo, me sigue doliendo el estómago.

Hoja de Verano




En el verano no caen hojas secas.
Del alto árbol ha descendido una pequeña
A quien no le ha llegado luz,
Tampoco el fresco sereno nocturno.

Hoja que cae en el verano,
Mientras revoloteaba en el cielo
Impregnada quedó en el pasto
Esperando algún pie humano,
Una desdicha barata.

Hoja seca más triste que la que ha caído no hay.
Hoja de verano, hoja reseca, hoja quebrada.
Su cuerpo se desintegra en la tierra
Su cuerpecito vuela.

07 febrero 2008

El drama de Chile



Las falencias de una justicia chilena



Uno de los temas emblemáticos que pone énfasis el Gobierno de Chile es el de la delincuencia. Pese a las promesas de mejorar la justicia chilena las debilidades son visibles por la sociedad y aún no se ha podido tomar decisiones estrictas para enjuiciar a los delincuentes. Las medidas tomadas por la justicia chilena siguen siendo frágiles. Esto se puede ver diariamente en Santiago, una de las comunas con más índices de delincuencia. Sin embargo, los jueces niegan que exista una “puerta giratoria” siendo esta una de las falencias más notables en sistema penal. De esta forma, las personas viven con una inseguridad cada vez mayor, con miedo de transitar libremente por las calles o simplemente el temor de ser víctimas de fraudes.

La mayoría de los delincuentes sólo reciben prisión nocturna o por algunas horas. De esta manera salen en libertad para volver a cometer los mismos delitos sin ser controlados por nadie. La seguridad de las personas se ve quebrantada, ya que son éstas las que deben sufrir la injusticia de ser asaltados. ¿Realmente la justicia chilena está cumpliendo su rol de proteger a los ciudadanos? Claramente no es así. La poca dureza para enjuiciar a los delincuentes ha sido recalcada por las víctimas y por la sociedad.

La inseguridad que deben vivir los transeúntes de la capital es muy alta. Vivir atemorizados por personas que podrían estar cumpliendo severas condenas es lo que está sucediendo a diario. Los delitos cometidos son los mismos todos los días, pero la única seguridad que existe es detener a los delincuentes por algunas horas del día para después dejarlos nuevamente en las calles para que vuelvan a reincidir cuantas veces quieran.

La mayoría de los delincuentes reciben condenas menores o simplemente son favorecidos con algún tipo de beneficios carcelarios (la mayoría por buenas conductas). Es hora de que la justicia chilena tome nociones y medidas por lo que está pasando. Nuevos planes para combatir y disminuir los índices de robos es la única manera de cambiar las medidas que hoy en día son tomadas como un trámite más por los delincuentes.

Por otro lado, la seguridad ciudadana como los carabineros, otorgan culpabilidad al comercio ambulante que destaca las calles capitalinas. Según carabineros, este es uno de los factores principales para que se cometan delitos. Pero no es esto lo que debe cambiar, si no que el sistema con el cual se está condenado a estos criminales. La culpabilidad no radica en que los vendedores ambulantes ofrezcan sus productos en las calles, el problema realmente es que no se han tomado medidas firmes para cortar el círculo vicioso de la delincuencia. No se debería culpar a personas que están trabajando dignamente para justificar lo injustificable.

Algunos de los delincuentes se filtran entre los vendedores ambulantes para poder observar mejor a sus víctimas. Es por ello que, la fiscalización tiene que ser mayor en ese sentido, en el cual cada vendedor debería tener sus respectivos puestos de trabajos y una autorización legal de los productos que desea comercializar. Hay que tener en cuenta que no todos los vendedores ambulantes son ilegales y que muchos recurren a este trabajo porque realmente necesitan vivir de alguna manera.

El punto no está en que cumplan condena preventiva, si no que se podría ver el problema más a fondo, ya que los delincuentes no tienen más oportunidades que delinquir. Las cárceles más que eso, deberían ser centro de rehabilitaciones para que estas personas puedan aprender nuevas formas de subsistir. Ofrecerles oportunidades de trabajos decentes que les permita se incluidos en la sociedad, que hasta ahora los excluye cada vez más, dejándolos sin oportunidad alguna que volver a cometer los mismos delitos de siempre.

El cambio es la única vía para poder remediar está situación, para que la población se sienta segura de salir tranquilamente sin tener que encontrarse con algún asalto. Medidas que harán un bien necesario para la formación de personas rehabilitadas y no para personas que pretendan reincidir todas las veces que estimen necesario. Los únicos que pueden cambiar este tipo de sistema es la sociedad. Colaborando de forma activa y comunitaria, sin demostrar temor porque son los delincuentes quienes se deben atemorizar.

De acuerdo a todos los delitos cometido es hora de que la justicia actúe de una manera diferente a la de hoy en día, ya que está no ha dado grandes resultados y los delincuentes siguen teniendo la libertad de seguir cometiendo robos y asaltos. Tomar medidas que sean dignas para una sociedad que está viviendo intranquila, en donde la injusticia es recalcada notoriamente. Sólo los cambios son los que producen verdaderos cambios.


06 febrero 2008

Yo te quiero libre



Yo te quiero libre, libre y con amor
libre de la sombra, pero no del sol
Yo te quiero libre, como te viví
libre de otras penas, y libre de mí

La libertad tiene alma clara
y sólo canta cuando va batiendo alas
vuela y canta, libertad
La libertad nació sin dueño
y yo quién soy para robarle cada sueño

Yo te quiero libre y con buena fe
para que conduzcas tu preciosa sed
Yo te quiero libre, libre de verdad
libre como el sueno de la libertad

La libertad, nació sin dueño
y yo quién soy para robarle cada sueño

Yo te quiero libre como te viví
libre de otras penas, y libre de mí



Silvio Rodríguez.


04 febrero 2008

Melodía



Le faltan cuerdas a la guitarra;
esa melodía desafinada
interrumpe cualquier cena:
familiar o a la luz de las velas.
El tímpano se agudiza en un pito
que hace doler la cabeza
que nos vuelve esquizofrénicos,
loco te golpeas contra la pared.

Escuchar algo armonioso,
no suenan ni las castañas con el viento.
Perdidos en un punto imaginario,
se vuelve caótico...
las notas suenan como tenedor en el plato,
y así el tiempo se desordena.

Mis manos cubren mis orejas,
agito la cabeza de izquierda a derecha
me muerdo el labio
retuerzo las piernas, me enredo en el suelo
lloro, grito,
comienza a nacer una larva
que esta vez no le saldrán alas.
No hay melodías, no hay guitarra
nadie puede nacer de esta forma.

Vuelvo, mi cabeza recapacita
y me encuentro enamorándome
a la luz de las velas,
imaginando algo para poder alejarme
pero todo sigue igual de cálido.
El maestro toca cada cuerda,
se crea una canción inexplicable
con partituras de oro;
llega a mis oídos,
me desmayo entre tus manos,
te derramas sobre mi cuerpo.


01 febrero 2008

Im sorry



No quería, lo juro. Ni la más mínima insinuación de lo que sentía. Aún así no quiero confesarte nada, aunque tú ya lo sabes… es pronostico, la obviedad. No quería que dañases tu vida, esa que ahora llevabas adelante, esa que habías acostumbrado a nombrar, pero no logro nada. Quiero que seas feliz y esa felicidad no es junto a mí, lo sabes. Quiero que te puedas idealizar a esta nueva esperanza porque sabes que yo no estaré ahí por mucho tiempo. Perdón si algún día me arranqué de tus manos, pero el olvido no puede con mi mente. Yo sólo siento lo que esta ahí acostumbrado… creo que tú lo haces también, no hay nada para decirnos hoy, quizás una bienvenida o un hasta pronto. No te dejo de mirar, luz de infierno o luz infinita…