22 diciembre 2008

Tiempo

La manilla del reloj corre tan rápidamente
que provoca miedo pararse frente a ella y mirarla.
No sabemos cómo está avanzando el tiempo
Pero las hojas del calendario caen- antes de que abra los ojos- al papelero.
Así, es imposible entenderme y saber para donde camino
Porque cada día que amanece, desaparece con el sol
Como cuando prendemos y apagamos un fósforo,
que termina como ceniza negra entre medio del pulgar y el índice.
Quiero disfrutar más que a un palito encendido mis momentos,
Quiero despertar, abrir los ojos y saber que aún queda mucho para mañana.

No hay comentarios.: