05 marzo 2008

Reset me



En el crepúsculo
se derraman cascadas,
frías, recorren el río.
Los helechos rodean las flores,
el otoño fresco
pretende apoderarse de la primavera.

Y los vientos soplan en el castillo,
que ahora yace en ruinas
en donde el sol no alumbra ángeles
sino que a bastardas ratas e insectos.

El bosque se torna de neblina,
las estrellas se esconden
y la luna no sale a alumbrar la noche.
La vida sigue fija como las montaña,
en un recuadro de piedra
que tal imágen flota en la mente.

No queda más que aquel recuerdo,
que vaga y no se deshace.
Silencios en el bosque
no se escucha el aleteo de las mariposas,
ni el trinar de los pájaros.

Se siente la humedad,
el cuadro de mi mente se llena de hongos.
Se desinfecta el cerebro,
reset me.








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