
Sin ningún sentido,
sin razón alguna me fui
y deje entre el camino semillas
que hoy no he podido encontrar,
solo veo el desierto de una historia.
Pero tú lo prometiste
al darme ese último beso.
Lo prometimos juntos
cada vez que nuestros cuerpos se amaban,
cada vez que mirábamos el horizonte.
Y tengo que continuar,
pero con el vacío a mi lado,
con un ramo de flores secas
que mis manos no aprietan.
Y tengo que seguir,
como una esclava cansada,
dejando mártires en el piso.
Vivir sin vida,
como cada libro cerrado,
y cierro mi historia
en cientos de páginas
en la que la tinta se aclara.
Camino sin camino,
como aquel desorientado perro
perturbado por la gente,
amenazado por la vida.
Aveces no quisiera seguir,
no quisiera vivir,
no quisiera sentir...
Buscaré la luz de cada rayo de sol*
Lo esencial es invisible para los ojos (Principito)
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