
La princesa derramó gota a gota el dolor
Que de flores secas bañó su cuerpo
Y ya no escuchaba el trinar de aquel pájaro.
Princesa marchitada de una sola palabra.
Llora el anochecer de su amado ausente,
Mientras que el silencio desata recuerdos.
Princesa de las hadas, nunca más nombrada.
Sus alas se caen, sin brillo, sin rencor
Comprendiendo al princeso encantador.
Princesa derrumbada
Llevas sobre tus hombros las espinas,
La carga del amor desorientado.
Llevas puesto tu vestido lívido,
Sin colores, sin aroma.
Quién amará a aquella,
Quién reconstruirá un sueño sin vida.
Quién besará a la princesa sin consuelo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario